Fetiche

Al que anda entre la miel...



Al leer sobre las abejas, despertó aún más mi curiosidad sobre conocer más a fondo sobre ellas, y por supuesto mi favorita, la miel. Así que decidí tomar acción y vivir la experiencia en La Colmena Don Antonio.

Al ingresar, recibí una clara introducción sobre la apicultura, luego me dieron un traje especial que cubre todo el cuerpo (con un velo que protege el rostro y guantes que protegen las manos), para evitar cualquier tipo de picadura. Este traje está fabricado con algodón, ya que esta textura y olor no molesta a las abejas.

Dentro de las colmenas explicaron la relación que hay entre las abejas y el ser humano. Lo que más me llamó la atención es que hay una especie nativa de Guatemala, las Meliponas. Existe un vínculo desde mucho tiempo atrás con los mayas, ya que desde tiempos remotos usaban sus productos y adoraban al dios de la miel, Ah Muzen Kab.

Ver tan de cerca una colonia de abejas es realmente alucinante, ya que cada una tiene su función. Se organizan por jerarquías: la reina es la única hembra que pone huevos, los zánganos o machos son los que fecundan a la reina, y luego están las obreras, que limpian el panal, producen cera, cuidan a las larvas. Las más antiguas defienden de intrusos el panal, además recolectan insectos, polen y agua.

Para terminar esta increíble experiencia,  me sorprendieron con un delicioso maridaje de tres clases de miel pura: Cítrica, de Mangle y Boca Costa, combinados con queso, jamón, nueces, frutos rojos, higos, entre otros. Mi combinación favorita fue la miel Cítrica con Jamón Serrano y Blue Cheese.

Sin duda, fue una maravillosa experiencia apoyando e incentivando a los pequeños apicultores del país, y lo más importante respetando siempre el medio ambiente y a estos sorprendentes insectos.