Fetiche

Una abeja a la vez

Casualmente llegó a mis manos un ejemplar de la Revista D, de Prensa Libre, sobre las abejas. Me despertó especial interés ya que una abeja es sinónimo de alegría, trabajo y esfuerzo. Es impresionante que un insecto tan pequeño, sea capaz de producir algo tan exquisito como la miel. La mayoría de personas no están conscientes del papel tan importante que desempeñan las abejas en nuestra vida. Son el único insecto que produce alimentos consumidos por el ser humano. Cerca del 70% de la producción de frutas, verduras y semillas depende de estos insectos para existir.

Debido a diferentes factores como: cambios extremos de clima, falta de diversidad genética, presencia de  pesticidas, entre otros; se enciende la alarma de la extinción de las abejas. La economía, la biodiversidad e inclusive nuestra alimentación se vería afectada si estos pequeños insectos desaparecieran. Además de quedarnos sin su deliciosa miel, el mantenimiento de la biosfera terrestre, tendríamos que decir adiós a las manzanas, café, sandías, melocotones, entre otros. Si la polinización de estas legumbres se realizara manualmente se convertirían en un objeto de lujo.

Nos despediríamos de cosas fundamentales para el medio ambiente, como el equilibrio ecológico. En conclusión, sin abejas no habría polinización, sin polinización no habría reproducción de las plantas, sin plantas no habría alimentos para los animales y sin animales, probablemente muchas cosas no serían como ahora. Albert Einstein decía que  “si las abejas desaparecieran del planeta, a los humanos nos quedarían cuatro años de vida”. La extinción de las abejas es una situación realmente alarmante.

Para contribuir a su conservación debemos: preservar áreas naturales, sembrar plantas con el fin de que hayan flores durante las diferentes estaciones del año para que las abejas tengan alimentación variada, evitar el uso de pesticidas dañinos y finalmente no extraer sus colmenas de su hábitat natural. La próxima vez que veas una abeja, recuerda que sin ellas probablemente no estaríamos aquí.

¡A que no sabías que unos insectos tan pequeños y a veces con sonido un poco molesto pudieran ser tan importantes para nosotros! ¡Tenemos que proteger a las abejas, una abeja a la vez!